casa Arándanos


ubicación: granja “El Castaño”, Los Ángeles, Región del Bío Bío, Chile.
año proyecto: 2025 / En Desarrollo.
superficie terreno: 5.000 m2.
superficie proyectada: 140 m2.

A 1 km de la ex ruta 5 sur, y sobre el camino en dirección al volcán Antuco, se ubica la “granja El Castaño”. Este campo se extiende hacia el norte hasta el estero “Quilque” y su actividad principal es la producción de arándanos orgánicos. Si bien el emplazamiento de la casa privilegia el norte, cada una de sus fachadas responde de manera diferente a cada orientación.

La fachada sur y su condición de recibir a los habitantes, se pensó como una imagen capaz de producir dos reacciones principales; primero, despertar la curiosidad del visitante dado su carácter hermético y poco permeable; segundo, generar un “cuestionamiento” respecto a un elemento vertical central que cruza la cubierta. Se trata de un volumen cilíndrico cuyo diseño tiene su origen en un ideario sobre lo rural, evocando lo que eran los silos en los antiguos campos. Además, para este caso, dicho elemento aporta un componente espacial significativo: permite la entrada de luz cenital y alberga un pequeño jardín – invernadero, atendiendo al uso e interés de la dueña de casa por la botánica.

La fachada norte también tiene un doble componente en su intención y razón de ser. Desde lo conceptual, se busca rememorar “la galería” o corredor, situación que es parte de la arquitectura rural chilena en viviendas a lo largo de Chile. Desde el aspecto técnico, la cubierta se proyecta con una pronunciada pendiente desde la cumbrera hasta el borde del corredor, permitiendo así proteger tanto la galería como el perímetro interior de la vivienda frente a las intensas lluvias y fuertes vientos que caracterizan esta zona durante los meses de invierno.

Paralelamente al trabajo de fachadas, se decidió elevar la casa medio metro sobre el nivel de terreno natural. Esta medida busca evitar estar en contacto directo con la acumulación de aguas lluvias y exceso de humedad propio del lugar y al mismo tiempo, conseguir mejores vistas a los campos de arándanos.

Otra característica es que en su longitudinalidad, la casa se curva para aumentar su perímetro de exposición al sol, desde la mañana hasta la tarde. Gracias a este gesto, la galería norte capta una mayor radiación solar, y los recintos interiores disfrutan de una panorámica más amplia del paisaje. Esta curvatura acompaña los remates laterales de la casa, donde hacia el oriente, en el segundo piso, se ubica un escritorio que mira hacia la Sierra Velluda de la cordillera; mientras que hacia el poniente, la cubierta se extiende y cubre un estacionamiento integrado de forma armónica a la arquitectura de la casa.

Interiormente la vivienda cuenta con un espacio central de estar comedor de doble frente (norte y sur), al cual se accede por el hall orientado al sur. Este espacio, que toma todo el ancho de la casa, es separado espacialmente (y únicamente) por un mueble en contracurva que tiene múltiples usos (escritorio, bosca, libreros). Toda esta zona tiene una condición de doble altura bajo una cubierta inclinada, estableciendo una conexión visual y espacial entre la galería norte —de un solo nivel— y el “silo-invernadero” de dos pisos al sur.

Este espacio central es atravesado longitudinalmente por un puente que se abalcona sobre el living comedor y que conecta el escritorio del segundo piso —ubicado hacia el oriente— con un dormitorio de invitados situado en el extremo poniente del mismo nivel. El acceso al segundo piso puede realizarse tanto por una escalera como mediante un ascensor-montacarga, ambos integrados a la geometría curva del volumen cilíndrico. Al recorrer este puente, se tiene una visión y conexión en sentido oriente-poniente, la cual es iluminada cenitalmente por la luz sur que desciende a través del «silo-invernadero».